
AUTOR: ANONIMO

Tenía 20 años de edad,
Quinto año de ingeniería
Pero el murió hace unos días
En la más cruel orfandad
El se lo busco quizá
O tal vez fue su destino
Yo no juzgo si no opino,
Pero si me ha deprimido
Que un muchacho tan querido
Sea su propio asesino.

Cuando conocí aquel mozo
Era orgulloso de su hogar
Mocito de buen andar
Fuerte sano estudioso,
Pero no falta un mafioso
De esos que nacen tan malditos
Y aquel alegre mocito
De sonrisa veinteañera
Por seguir una quimera
Se fue haciendo drogadicto.
Pronto abandono los estudios
Vendió la reglita T
Y el ternecito café
Que siempre lucia en julio
Fue ganándose el repudio
De los que tanto lo admiraban,
Es que ya nada quedaba
De aquel mozo inteligente,
Solo un despojo viviente
Que hacia la muerte avanzaba.

Gracias a Dios ya murió
Ya termino su martirio
Pero ni siquiera un sirio
En su muerte le alumbro
Es que no se lo velo
No se lo pudo velar
Fue hallado en un muladar
Destrozado por los perros,
Mocito de buen andar.
La madre esta media loca,
El padre aun no trabaja,
Su peor desventaja
Es mantener varias bocas
Consecuencia de la droga
Del pastel de pitillo
Droga funesta que al fin
Te hará vivir de rodillas
Convirtiéndote algún día
En un ser despreciable ruin.

Por eso joven aléjate de la droga
Ve con tus padres
Dialoga como amigo, como hermano
No permitas que un gusano
Trunque tu sana ambición
No desdeñes la lección
De aquel mozo de mi cuento
En tu propia destrucción.